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ECUADOR - La brújula de nuestra utopía: carta de la Federación de Mujeres de Sucumbíos a Monseñor Gonzalo López Marañon

Domingo 5 de junio de 2011, por Dial

3 de junio de 2011.

Querido Monseñor Gonzalo y queridos Padres Carmelitas de la provincia de Sucumbíos…

Reciban un solidario y fraterno abrazo en nombre de la Federación de Mujeres de Sucumbíos que exprese todo nuestro cariño y gratitud por todo lo aprendido y recibido por ustedes en este caminar conjunto…

Les confesamos que para nosotras no es fácil asumir una actitud de reconciliación cuando percibimos injusticia y violencia en nuestro entorno, cuando nos agreden a nosotras y a quienes queremos, cuando se condena todo lo luchado y conseguido, cuando se difama y se entierra a la verdad, cuando la mentira se institucionaliza y se difunde por los medios de comunicación sin ningún escrúpulo, cuando toman el nombre de Dios en vano una y mil veces para justificar una evidente lucha de poder, cuando distorsionan lo bello, lo transparente, lo colectivo para generar confusión y sembrar la duda sobre lo cierto…

Somos conscientes de que nuestra causa es invencible, imparable… Sin embargo, la búsqueda y la defensa de la verdad y de lo justo a veces nos ubica en escenarios incomprensibles… Y nos llenamos de pérdidas, de renuncias, de derrotas, de dolor y tristeza… nosotras como mujeres sabemos muy bien de esto… Y sólo mirar al futuro con la conciencia limpia y el alma firme, y sólo mirar al futuro y soñar y creer en un mundo nuevo con estructuras también nuevas, nos alivia y aporta la esperanza y la fuerza necesaria para día a día seguir construyendo, construyéndonos…

Nosotras asumimos el reto de la reconciliación sin renunciar a la conciencia y a nuestros sentimientos que nos obliga a expresarles lo siguiente:
No nos identificamos con la “resolución eclesial” de este conflicto que muestra una lectura de “Heraldos por Carmelitas”. No es lo mismo y la simple comparación es injusta. Quienes les hemos conocido sabemos distinguir entre quienes tienen a Sucumbíos en el corazón y quienes estuvieron de paso.

No queremos que lo difundido desde el poder, desde lo que se compra y se vende, sea la voz que suene y resuene… a nuestra voz no la amplifican ni la publican en El Comercio… pero ustedes saben que es la voz sincera de este pueblo y eso nos basta… En ninguna lógica humana es aceptable como final de este largo recorrido de 40 años, el exilio de la que es su tierra.

Nosotras les decimos Gracias por todo lo aportado… A través de su testimonio de vida, de su acción pastoral, conocimos el amor de Dios y lo sentimos vivo entre nosotras y nosotros, comprometido con la historia de este pueblo.

Ustedes promovieron una estructura dentro de esta iglesia que permitió que todos los sectores de la población, que todos los carismas, pudieran participar en el plan pastoral. Aprendimos a ser cristianas respetando y valorando la riqueza de la diversidad y a nunca utilizar el nombre de Dios para defender posiciones excluyentes y discriminatorias. Los 40 años de camino en paz y unidad de esta iglesia son la prueba de su sabia conducción pastoral… Gracias por su visión, por saber sembrar estos valores entre nosotras y nosotros…
La mayoría de nosotras hemos recibido los sacramentos junto a ustedes… Siempre nos hemos sentido atendidas con equidad y acompañadas en estos momentos importantes… Gracias por su disponibilidad, por su gran esfuerzo, por no “vender” los sacramentos e intentar que todas las personas recibamos el mismo nivel de atención con independencia de si somos ricas o pobres, si vivimos en el campo o en la ciudad, si somos indígenas, negras o mestizas, si somos doctoras o si vendemos chifles en la calle… Gracias también por no “regalar” sacramentos, por no hacer de las cifras el objetivo, por optar por una pastoral de calidad que ha exigido que nos formemos y nos ha permitido un conocimiento más profundo de la figura de Jesús de Nazaret, de la actualidad de su mensaje en nuestras vidas y de la dimensión comunitaria de la fe.

Sería muy injusto no agradecerles el trabajo realizado en la Pastoral Social, su compromiso real y sincero por mejorar las condiciones de vida de la población de esta provincia. Cómo no reconocer que la mayoría de nosotras accedimos a la educación por los programas y colegios que ustedes promovieron. Cuando en esta provincia la salud era un privilegio al que sólo accedían unos pocos, ¿Quién no se hizo atender en los subcentros de la Misión? Quién no les recuerda en alguna parte de esta provincia participando en una minga, sudando junto a la gente para construir un camino, un puente o una escuelita… Promovieron la organización social como estrategia para la defensa de los derechos de los sectores más vulnerables… Cómo olvidar, negar o distorsionar el papel desempeñado por ustedes en el proceso de construcción de esta provincia, en sus principales luchas y demandas… Asumieron todos los riesgos junto al pueblo… Les gasearon, insultaron y golpearon… Nunca lo olvidaremos… Somos conscientes que los grandes logros provinciales también se construyeron con su esfuerzo. Defendieron con valentía los derechos humanos, con creatividad y prioridad los derechos de la infancia, difundieron el espíritu de acogida y atendieron las necesidades urgentes de la población colombiana desplazada hasta nuestra provincia por motivos del conflicto en ese país… Gracias de todo corazón por su profetismo, por su generosidad… Sabemos el esfuerzo económico y de gestión que les ha supuesto todo esto… gracias por su honestidad y buen manejo… sabemos que durante su administración ninguna ONG o agencia de cooperación retiró su apoyo… supieron generar confianza en base a compromisos serios y sinceros con los diferentes sectores de la población para los que solicitaban apoyo… ninguno de los muchos proyectos que manejaron y que fueron auditados recibió un mal informe… Unas gracias muy especiales por la gestión humana, comunitaria y solidaria de los fondos aunque eso no fuera precisamente rentable… Durante su administración hubiera sido inconcebible dejar sin apoyo durante meses a los niños y niñas del Hogar Infantil… Gracias por priorizar a las personas sobre los números… Nada ni nadie podrá alterar con falsos testimonios y verdades a medias lo que sabemos… Sabemos que trabajaron sin descanso con total entrega por y para este pueblo y aquí quedan sus obras… GRACIAS…

La lista de sus aportes es innumerable… estos cuarenta años no caben en ningún papel… pero sobre todo lo dicho y lo que queda por decir, hay que agradecerles que supieron caminar, integrarse junto a este pueblo respetando el ritmo de su latido… Nunca sentimos que todo lo construido y lo vivido fuera o formara parte del “proyecto Carmelita”… siempre lo sentimos “nuestro proyecto”, el proyecto de la Iglesia de San Miguel de Sucumbíos… GRACIAS por todo, gracias por siempre…

Hacer este simple recordatorio se convierte en un ejercicio doloroso porque se hace más visible lo injusto… El mañana aparece incierto y a nuestro paisaje le faltan algunos rostros… Sin embargo tenemos la certeza de que nada ha sido en vano… Como pueblo de Dios nos aproximamos al futuro caminando sobre los dos pies con la brújula de nuestra utopía” La liberación integral del hombre y la mujer desde los empobrecidos por la causa del Reino”… Y estamos seguras de que en ese camino nos reencontraremos… Como dice la canción “Quién dijo que todo está perdido… venimos a ofrecer nuestro corazón… ”

En este sentido, percibiendo y comprendiendo el gran amor por la provincia que inspira el ayuno de Monseñor Gonzalo y la campaña “Para curar heridas y reconciliar Sucumbíos”, acogemos como organización el objetivo de la reconciliación en Sucumbíos y como prueba de ello resolvemos lo siguiente:

- No vamos a convocar a una Gran Marcha para exigir el retorno de los Padres Carmelitas porque comprendemos que siguen estando aquí, en su provincia, junto a su pueblo…
- Nos sumaremos con entusiasmo a todo el esfuerzo ciudadano y provincial que desde hace algunos meses se viene organizando para realizar un justo homenaje desde Sucumbíos a Monseñor Gonzalo y los 40 años de camino de la Iglesia de San Miguel de Sucumbíos
- Una delegación de la Federación de Mujeres de Sucumbíos acompañará cada semana a Monseñor Gonzalo mientras se encuentre en ayudo.
- Nos comprometemos a mantener una actitud abierta al diálogo con los diferentes sectores implicados en el conflicto

Monseñor Gonzalo, P. Jesús Arroyo, P. Pablo Gallego, P. Juan Berdonces, P. Juan Cantero, P. José Septiem, P. Pedro Luís Rodríguez… Les queremos de todo corazón… Gracias por su luz…
Atentamente,

Delia Malvay
Secretaria General de la FMS


http://isamis2010.blogspot.com/2011/06/la-brujula-de-nuestra-utopia.html

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