HONDURAS - Salvemos el capitalismo, que vuelva Zelaya
2 de julio de 2009, 20:39, puesto en línea por Ariel Zúñiga
No estoy en la lista de aquellos que se han desvelado suscribiendo compromisos virtuales, menos marchando. La democracia así como nos la venden no es el ideal en mi lucha. Tampoco le he llamado gorila a nadie, o cerdo, me parece que ese tipo de actitudes deben superarse. Sin embargo pienso que es prudente un repudio unánime, sin apasionarse tanto eso sí, porque si hasta Mexico, EEUU, la ONU y el Banco Mundial han condenado a Micheletti está claro que sus días en el poder están contados. Mal que mal todo parece tratarse de una cuestión procedimental, pues le patearon la puerta antes de firmar el decreto para hacerlo. La reposición de Zelaya, un presidente más en nuestro mundo y en nuestra América hispana, traerá una crisis muy profunda a Honduras; su pueblo con o sin Zelaya no tendrá paz por mucho tiempo. Porque este enfrentamiento intraoligárquico, o popular (según queramos) no les traerá paz ni les dará lo que les falta. Es bueno provocar, a veces, y quizá comprendo la ofuscación; pero se debe tener un poco más de respeto con los que sufren y sufrirán en esta pasada. Si autorizamos acciones como las de Micheletti le hacemos un flaco favor a todos los nuestros; esas formalidades son un piso, que debemos defender, al igual que el sueldo mínimo, el derecho a manifestarse o la libertad de expresión, aunque sean meras formalidades liberales eso no significa que las arrojaremos a la basura.
No estoy en la lista de aquellos que se han desvelado suscribiendo compromisos virtuales, menos marchando. La democracia así como nos la venden no es el ideal en mi lucha. Tampoco le he llamado gorila a nadie, o cerdo, me parece que ese tipo de actitudes deben superarse. Sin embargo pienso que es prudente un repudio unánime, sin apasionarse tanto eso sí, porque si hasta Mexico, EEUU, la ONU y el Banco Mundial han condenado a Micheletti está claro que sus días en el poder están contados. Mal que mal todo parece tratarse de una cuestión procedimental, pues le patearon la puerta antes de firmar el decreto para hacerlo. La reposición de Zelaya, un presidente más en nuestro mundo y en nuestra América hispana, traerá una crisis muy profunda a Honduras; su pueblo con o sin Zelaya no tendrá paz por mucho tiempo. Porque este enfrentamiento intraoligárquico, o popular (según queramos) no les traerá paz ni les dará lo que les falta. Es bueno provocar, a veces, y quizá comprendo la ofuscación; pero se debe tener un poco más de respeto con los que sufren y sufrirán en esta pasada. Si autorizamos acciones como las de Micheletti le hacemos un flaco favor a todos los nuestros; esas formalidades son un piso, que debemos defender, al igual que el sueldo mínimo, el derecho a manifestarse o la libertad de expresión, aunque sean meras formalidades liberales eso no significa que las arrojaremos a la basura.