MEXICO - ¿Quién Teme a Elena Poniatowska? (por María Teresa Priego, Porlalibre)
8 de mayo de 2006, 04:30, puesto en línea por Enrique Sánchez Albarracín
Parece que el señor Ricardo Castellanos no conoce a Elena Poniatowska. O que no quiere conocerla. Prefiere zaherir hurgando entre los retazos estériles de un mediocre vocabulario infamante. Me gustaría saber lo que entiende realmente este señor acusador de política, de ética y de literatura. ¿En qué aritmética razón se cuentan los sinsabores de sus días? Yo no entiendo mucho de errores. ¿Quién no cometió errores algún día? Tampoco entiendo ese extraño ensañamiento. Elena Poniatowska es una de las personas más hermosas que conocí en mi vida (y valga el adjetivo en sus múltiples acepciones). Por eso no me cabe la menor duda de lo que significa para ella "jugar limpio". Ojalá significara lo mismo para todos aquellos que nos dirigen y que nos paradigmatizan en sus falsas razones y demás farsas democráticas. Si quieren conocer a Elena, por ahí están sus novelas, sus cuentos, sus artículos, su literatura inmensa que sube de la calle donde están todas esas voces que la alimentan con razón y corazón como escritora y como persona humana... Escúchenlas de verás y dejen de comerse el seso con el envase superficial de las cosas y con los cómodos improperios...
Parece que el señor Ricardo Castellanos no conoce a Elena Poniatowska. O que no quiere conocerla. Prefiere zaherir hurgando entre los retazos estériles de un mediocre vocabulario infamante. Me gustaría saber lo que entiende realmente este señor acusador de política, de ética y de literatura. ¿En qué aritmética razón se cuentan los sinsabores de sus días? Yo no entiendo mucho de errores. ¿Quién no cometió errores algún día? Tampoco entiendo ese extraño ensañamiento. Elena Poniatowska es una de las personas más hermosas que conocí en mi vida (y valga el adjetivo en sus múltiples acepciones). Por eso no me cabe la menor duda de lo que significa para ella "jugar limpio". Ojalá significara lo mismo para todos aquellos que nos dirigen y que nos paradigmatizan en sus falsas razones y demás farsas democráticas. Si quieren conocer a Elena, por ahí están sus novelas, sus cuentos, sus artículos, su literatura inmensa que sube de la calle donde están todas esas voces que la alimentan con razón y corazón como escritora y como persona humana... Escúchenlas de verás y dejen de comerse el seso con el envase superficial de las cosas y con los cómodos improperios...